Ojalá no extrañes los besos
que no he podido darte,
aunque sé muy bien
que tú
si te has atrevido a darme.
Te apareces en mis sueños
y sin preguntarme
atraviesas las dimensiones
de mis pensamientos,
te inmiscuyes en ellos
y como un destello
me haces sentirte
sin tocarte
eres todo un baluarte.
Quisiera
no poder volverte a ver,
tu falta de respuesta
y el pretender silencio
oculta tu verdadero
placer duradero.
Agradezco a Dios
por permitirme darte,
de mí
todo lo que hago para ti,
sin medir.
Lo hago para hacerte felíz,
que sonrías
y que tu vida se llene,
se deleite
del arte que me inspiraste,
no merezco que desaparezcas
sin poder hablarte
consentirte
y luego amarte.
Tu presencia me pertenece
y sería muy triste
no tenerte,
un resultado así
me enternece,
enloquece,
enmudece.
Debo hacerte entender
lo que mereces,
un lugar en mi vida
que has ganado
desde que apareciste,
me envolviste.
Lo sabes
y eso no es para huir,
es mejor enfrentar
y permitir,
acudir a un encuentro
donde el dialogo
nos permita
seguir disfrutando
de este hermoso cuento.
Tú y yo juntos,
contra el mundo
disfrutando de este amor
sin tapujos.
HELIOS MAR

No hay comentarios:
Publicar un comentario